En la sabana del Beni en Bolivia, cámaras trampa muestran la riqueza de la fauna en peligro

Las sabanas del Beni en Bolivia, son una ecorregión de la zona neotropical que se extiende, al nordeste de las estribaciones de los Andes y al sudoeste de la cuenca del Amazonas.

Recientes expediciones de la Universidad de Glasgow en esta región han aportado datos importantes sobre las aves y los mamíferos de esta Reserva Natural.

Joanne Kingsbury llevó primera expedición de investigación de la Universidad de Glasgow a la Reserva Natural Barba Azul en la sabana del Beni de Bolivia en 2009. Un estudiante de zoología en la Universidad de Glasgow (GU), Joanne fue a ayudar a otras tres expediciones a Barba Azul entre 2010 y 2012.

En abril 2013, Joanne compartió sus experiencias de la reserva con Ruth Canning, Gerente de Programas de Conservación de World Land Trust (WLT). En general, el número de aves parece ser fluctuante, lo que es una preocupación, pero las poblaciones de mamíferos, por otra parte, parecen ser estables o en realidad aumentar.

WLT está recaudando fondos para ampliar la extensión de la reserva, esto incluye la adquisición de 26 islas de bosques aislados y 3 grandes islas forestales dentro de este hábitat de sabana húmeda.

Estas islas de bosques son hábitat esencial para una gran cantidad de especies de aves, sobre todo el guacamayo azul en peligro de extinción. Las islas más grandes son importantes para los guacamayos en su búsqueda de alimento, y las islas más pequeñas se cree que son refugios seguros para posarse y anidar.

La ampliación de la reserva ofrecerá áreas de reproducción potenciales para la especie, así como las áreas adicionales de hierba alta sabana, vital para varias de las aves de pastizal también amenazadas.

“El Beni es fenomenal para la fauna, un hábitat endémico único, y tenemos que proteger a la mayor cantidad de este tipo de hábitat como podamos antes de que sea demasiado tarde”, dice Joanne Kingsbury, pués teme que más carreteras y la construcción de puentes sería desastroso. “Si la mejora de las carreteras entraron, ese sería el principio del fin para el hábitat y la vida silvestre.”

Los equipos de investigación también capturaron fascinantes tomas con las cámaras-trampa, incluyendo una gran secuencia de un oso hormiguero gigante disfrutando de revolcada nocturna.

Palma Motacú

La palma motacú (Attalea phalerata) es una especie clave, y las nueces de esta planta son esenciales para la supervivencia de muchas especies. En particular, las nueces de palma son una fuente de alimento fundamental para el Guacamayo Barba Azul.

La palma motacú crece en las islas forestales del Beni. Esto ocurre en las zonas de tierras altas, donde las raíces del árbol escapan a inundaciones estacionales. Las islas varían en tamaño desde unos pocos metros cuadrados a kilómetros cuadrados y la diferencia de altura entre las regiones inundadas y bosques es a menudo sólo un metro.

Guacamayo Barba Azul – en Peligro Crítico de Extinción

El Guacamayo Barba Azul (Ara glaucogularis) está en Peligro Crítico (UICN 2013), con estimaciones de población entre 100-400, en su hábitat natural. Es endémica de la sabana del Beni de Bolivia y se conoce muy poco sobre su ecología y comportamiento.

Se superpone con el del guacamayo azul y amarillo. Ambas especies de guacamayos son vistos con frecuencia alimentándose de nueces de las palmeras Motacú en las islas forestales más grandes de la reserva durante el día. Al caer la tarde, ambas especies se congregan en una serie de sitios específicos y luego vuelan en grandes grupos, presumiblemente para posarse en las áreas fuera de la reserva.

Es preocupante que las encuestas expedición muestran una disminución en el número de Guacamayo Barba Azul de 103 en 2010 a 52 en 2011.

Cámara-trampa

En 2009 la expedición tenía 10 cámaras trampas manuales tomó fotos con  calidad muy pobre y las fotos eran propensas a sufrir daños.

Con los fondos recaudados a través de sucesivas donaciones de órganos como la Royal Geographical Society y Carnegie Trust for Scotland, el equipo de la expedición ahora cuenta con 26 nuevas cámaras trampa digitales. Estos nuevos equípos han capturado imágenes fenomenales y videos de la fauna más esquiva de la reserva, lo que permitirá investigar las tendencias demográficas.

Las trampas se colocan en pares a lo largo de senderos de monte, cerca de las áreas donde están presentes signos de prescencia de los animales (huellas, excrementos, etc.)

Top Félinos: Puma, el ocelote y el Gato de la Pampa

Imágenes de la cámara-trampa del Puma (Puma concolor) fueron capturadas por primera vez en 2010, un gran varón alimentandose. Más tarde, otras imágenes mostraron una hembra con dos cachorros.

La evidencia de crías en la reserva es alentadora, específicamente en grandes especies depredadoras que son parte superior de la cadena alimentaria, lo que indica que el ecosistema está lo suficientemente sano como para apoyar la biodiversidad.

Del mismo modo, las imágenes de leopardo (Leopardus pardalis) fueron capturadas por primera vez en 2010. En una nota positiva, las poblaciones de adultos parecen haber aumentado en la reserva con: 2 crías registradas en 2010, 3 en 2011 y 4 de 2012.

En 2012, una especie declarada como “casi amenazada” según (UICN 2013) El gato de los pajonales, gato de las pampas o gato pajero (Leopardus pajeros) es una especie de mamífero carnívoro de la familia Felidae propio de Sudamérica, se registró con la cámara-trampa por primera vez.

El gato de las pampas está en declive en toda América del Sur, debido a la pérdida de hábitats para dar paso a la agricultura y de pastoreo. Este registro del gato de las pampas es importante, tanto para la reserva y para el Beni, ya que no se había registrado oficialmente en la región.

Gustavo Carrasquel | ANCA24

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